miércoles, 2 de marzo de 2016

Los mejores lances de la temporada

Un cazador siempre guarda como de si fuera un tesoro, los recuerdos de los mejores lances de la temporada...
Repasando, estos son los "grandes" de la temporada:

Una paloma en la media veda en Robledo de Chavela

Es un jueves por la tarde, no hace demasiado calor, Ian me acompaña.... vemos poca paloma revoloteando...  Nos apostamos en unas rocas que forman casi un puesto natural...  Sin previo aviso, se cuela entre los arboles, con un vuelo endiabladamente veloz una hermosa torcaz.  Encaro lo mas rápido que puedo, y con ambos ojos abiertos le suelto un disparo cuando escapaba entre las retamas... nube d plumas y el "plum" que hace al caer al suelo.  Un lance fenomenal con los JG especial caza en 7, 34 gramos.

El gamo de la Dehesa de Castilseras

En compañía de mis amigos Jesús y Lope, una preciosa y cálida mañana de octubre... puesto abierto, tiradero de 360º... rompe una pelota de gamos a media ladera, a unos 120 metros... tengo la sensación de que un bulto mas grande sigue a las gamas...sigo con el visor a las gamas y con el ojo izquierdo, abierto, veo una figura esbelta.. va la última... un gamo espectacular!  Un disparo y la efectividad de las balas Geco Plus hacen definitivo y terminal el único disparo.

Un jabalí "motorista" en Ciudad Real

A solas, en una fresca mañana de noviembre, me toca un puesto sucio, muy sucio, pero con cierta visibilidad a unos 30 metros...  Crujen las jaras, salta un jabali de tamaño medio grande... cruza de derecha a izquierda y corre como si fuera en moto... El lance se resuelve con dos disparos consecutivos, uno muy trasero suficiente para hacer trastabillar al macareno y un segundo directo al codillo.  Las Barnes TTSX son sorprendementeme suaves en el retroceso y definitivas.

Las perdices de Antonio e Ignacio

En Extremadura, mañana de caminata en monte bajo, sucio, perdiguero...  Mi Ugartechea con unos cartuchos remington son una combinación letal donde pude disfrutar de varios lances, cortos, largos... y se saldo con una percha de 4 cobradas.

El faisan

En Robledo de Chavela, mañana oscura de enero, Verlo romper al vuelo, dejarlo acercarse y soltarle dos taponazos, un primer disparo con JG y un definitivo Remington Express Long lo hacen caer hecho un ovillo.  Que precioso animal!

El ciervo escapista en Robledo de Chavela

Sentados en medio de la jara, oímos Ian y yo acercarse una res, Ian me avisa, Venado!  Me levanto de la silla y veo como se acerca a la carrera un precioso venado en nuestra dirección.  De una cabriola cambia de dirección al vernos y rompe a la carrera.  El lance es precioso, suelto un disparo, y aunque parece saltar por efecto del mismo, no encontramos ni rastro ni los perros dan cuenta de el.  No puedo hablar de lance fallido, lance disfrutado.  Precioso animal!

La jabata Abulense

Con Ian, mañana soleada como si se tratase del mes de mayo.  Rompe la jabata a gran distancia acosada por los perros.  Una Norma Tipstrike traspasa las cotillas del animal terminando con su despendolada carrera.

Seguramente estos son los lances mas llamativos y que guardo como tesoros.  Cada mañana de caza es especial, cada campo tiene la belleza de un cuadro, con sus particularidades, con su identidad propia.  Cuadros cargados de ilusión donde uno casi imagina los encames de los animales y se siente vigilado y olfateado por los mismos....

Tesoros de caza

martes, 12 de enero de 2016

Suelta de Perdices

Este fin de semana, he tenido la suerte de participar en una suelta de perdices y algún faisán.  Había practicado esta modalidad de caza en alguna ocasión pero con palomas.

Realmente la jornada consiste en dos momentos, primero se caza en puesto y después se da una mano al campo para ir sacando la caza que no ha sido abatida.

Comenzamos sorteando los puestos y acordando los cambios de puesto.  Cualquier animal tiene sus querencias y es normal que al soltarlos, estos busquen "seguridad" o escondite, o sin mas una via de escape.  En el caso de las perdices, asumía que buscarían o zona de intenso follaje o bien descender volando por algún valle o barranco.  Se sitúan los que van soltando los animales en una zona en alto, y en circulo a unos 800-100 metros, se colocan los puestos (previamente marcados).  La suerte una vez mas, me otorgó el puesto número 1.
Una vez estábamos todos situados, se avisó del comienzo y empezaron a soltar perdices de una en una, con una cadencia constante de soltar una cada 5 segundos.  Comenzamos a ver sus vuelos, algunas buscaban altura, otras, buscaban posarse rápido y un buen grupo de ellas, buscaba descender a la zona baja del área de caza donde me situaba yo, en compañía de mi amigo Ian.  Ignacio estaba ubicado en el puesto 4, una pena no estar mas cerca porque siempre es divertido avisarse e incluso "picarse" con los lances.
Entre varias perdices, soltaban algún faisán...  imponente animal.  No es que las patirrojas sean un animal humilde precisamente, pero es que los faisanes macho son escandalosamente bellos.


Enfrente esta primera fase con una semiautomática con choke de 3 ***.  Cargaba en mi primer disparo un Remington Express Long Range en 6.  La verdad es que me sigue pareciendo un cartucho impresionante que alarga el disparo muchísimo!  Mi segundo y tercer cartucho eran los JG Especial Caza en 34 gramos con plomo de 7, demoledor, suave y de aspecto imponente.  Ambos cartuchos, y a lo mejor es cosa mia, transmiten confianza al cazador.  Uno piensa, llevo un buen arco, las mejores flechas,... no hay razón para fallar!

Después de rotar por 3 puestos mas, la verdad es que aunque la suelta no era un "ojeo", vimos muchos vuelos y cabriolas de las patirrojas,  Todos los cazadores demostraron mucho respeto hacia los animales, dejando a los animales apeonados para o bien los perros, o bien la rebusca, y en general, se tenia mucha seguridad entre los cazadores.

Una vez recogidas las piezas, nos preparamos para la segunda parte de la jornada, preparar los perros y salir a dar un par de manos al campo, cazando todos en linea.  Aquí cabe destacar la diferencia entre un verdadero perro de caza y un "rantaplan"...  de hecho, llegue a ver como dos "perros de caza" pasaban pegados a una perdiz que se encontraba a "peón" y ya no es que no la oliesen, es que ni si quiera la veían...  Uno de los cazadores, "Luisma", cazador avezado, simpático y de manos como "chuletas de buey", tenia un precioso, yo diría, perdiguero de pelo largo, negriblaco...  Marcaba las perdices estupendamente, de hecho nos levanto dos fenomenales...


Para esta segunda parte de la jornada, opté por mi Laurona superpuesta.  Sacrifiqué el tercer disparo, por mi fiel compañera de 1 y 3 estrellas.  La zona de rebusca era una arboleda con pinos maritimos y encinas frondosas, así que para mi era preferible disponer de un 3 estrellas de confianza y 1 estrella para las que se me marchasen, quizás algo largas.  Cargaba JG 34-6 Especial Caza en el caño inferior de 3 estrellas, y los Remington Express en el caño inferior de 1 estrella.
Al rato de caminar y disfrutar de la labor de un buen perro, no sale una patirroja con salida aleateada y potente... Yo cazaba en la parte baja de una ladera, de hecho, casi en el lecho de un riachuelo... La perdiz sale de izquierda a derecha, en vuelo plano, levemente descendente...  Un disparo cruzado...  sigo la perdiz con el cañón, la adelanto, prefiero asegurar el disparo, muevo mi dedo indice derecho al gatillo que acciona el caño de una estrella... adelanto la perdiz unos 50 cms, fuego!  nube de plumas, la pediz cae fulminada... Seguramente el encuentro entre el animal y los perdigones se produjo a unos 25 o 30 metros...  En este caso, el Remington ha sido demoledor... demasiada concetración de impactos en el animal.  Error mio al disparar con este cartucho en choke de 1 estrella a esta distancia...


Finalizamos el dia almorzando todos juntos, con hoguera y al rededor de la misma, comentando los lances y algunas bromas.  Finalmente repartimos las piezas, y cada mochuelo, a su olivo...  Tanto Ian, como Ignacio, como yo, volvemos sonrientes en el coche... una buena jornada de caza.

martes, 10 de noviembre de 2015

Una mañana de perdices luchadas, en la mejor compañia y con una munición impactante

Este sábado tenia programada una mañana de perdices en la sierra de Madrid.  Son días de caza clásica, tranquila, de esfuerzo y sudor, donde el peso de la percha importa poco, lo que importa es el contacto con el campo, la belleza de cada escondrijo que nos regala, en este caso, la sierra de Madrid.

Este sábado, se daban dos circunstancias nuevas, la primera, la compañía de mi hija mayor de casi  11 añazos, Inés.  Lo cierto es que faltaba mi hija Cecilia, que es tan inportante como Ines y ojalantambien quiera acompañarme un dia no muy lejano. Me había pedido ella venir conmigo, y la verdad, es que me dejo de una piedra al pedirmelo.  Estaba nerviosa desde primera hora y de hecho, madrugó mas que yo... Una de esas alegrias de la vida...


La segunda novedad, era la munición que este sábado tuve la enorme suerte de probar, unos cartuchos marca Remington Express Long Range y Remington ShurShot Field Load, ambos en 6ª.  La presentación de ambos cartuchos es soberbia, siendo el segundo de un atractivo singular al tener la parte central alrededor del pistón en plástico del mismo color que el del cartucho.  Por apariencia, se nota que son cartuchos de altísima gama.

De aspecto espectacular

La sorpresa

Nos pusimos en marcha a las 8 y a las 8.30 estábamos puntuales en el bar donde nos dan la oportuna acreditación para poder caza; sendos café con leche y cola-cao para cada uno, nos ponemos rumbo al coto.  Inés me va preguntando sobre los animales a cazar, que hay que hacer, que no hacer...  La mañana es esplendida, aunque hay bastante rocío y el campo estará muy húmedo.  Lleva el calzado adecuado, así que no debería ser un problema.

Nada mas aparcar el coche, ya en el cazadero, desenfundo el arma, en este caso, mi fiel Ugartechea con el cañón derecho en *** (que realmente son casi 4) y en el izquierdo **, que realmente es * y muy cerrada.  Después de darle una serie de consejos básicos a mi hija, le calzo unos cascos protectores y le explico, que debe caminar siempre detrás mio, muy atenta a por donde pisa, sin hacer ruido y con las manos fuera de los bolsillos (para evitar males mayores en caso de resbalón).

Cargo en el cañón derecho, un Shurshot Field, y el e izquierdo (cerrado), un Express Long Range.  Por lo que he investigado, este último cartucho permite disparos a gran distancia, y lo suyo es juntar las cualidades del cañón con las del cartucho para sacar el mejor rendimiento de ambos.
Realizo dos disparos de prueba, uno con cada caño.  El derecho sorprende, son 36 gramos, no es un patadón (recordemos que estoy tirando con una paralela que no maquilla para nada las reacciones), es suave, hasta progresivo para lo que son 36 gramos.  El plomeo en la madera a la que disparo es homogéneo, y a 25 metros no deja huecos, abre un circulo del tamaño de una paella.  La salida del cartucho es limpia y sin humos.
Disparo el izquierdo, esta vez a unos 30 metros largos.  Este sacude un latigazo importante, aunque también es progresivo.  No es como otros cartuchos de bajo coste, donde parece que a uno le ha dado una coz un burro encabritado y salen humos blancos y fogonazo por la boca del cañón.  Me acerco a la madera y me quedo tremendamente sorprendido, son casi 35 metros y el disparo no ha abierto mas de lo que abarca un plato de taza de café... diámetro, 15 centímetros...  No puede ser... Me alejo unos 60 pasos largos, vuelvo a disparar sobre la madera... el radio es de unos 35 centímetros... Espectacular!  Plomeo uniforme, sin huecos notables.

Parece increíble la capacidad de este cartucho de mantener una agrupación tan cerrada durante tantos metros... ahora la disculpa es ser capaz de correr la mano y calcular cuanto adelantar a tantísima distancia...  Normalmente, a mas de 40 metros, los disparos suelen ser error de calculo o la ambición desmesurada mezclado con las ganas de abatir una pieza... pero con este cartucho, sinceramente, esos lances ya no serán suerte, aquí el cartucho juega un enorme papel, y sinceramente, a mi me ha dejado casi sin palabras.

Con estas sensaciones, llevar la mejor de las compañías y cartuchos "alcanzatodo", comenzamos nuestra caminata, sin perro, de oído y de observación....

Aunque intuíamos cierto movimiento, no veaimos vuelos largos de ningún ave.  El ambiente era casi mágico, el aire que respirábamos era fresco, intenso, verde... las gotas de rocío hacían que la hierba y los arbustos brillasen como si estuviesen decorados con pequeños cristales...
Avanzamos paso a paso en procesión silenciosa... yo buscando el mejor de los recorridos y vigilando por el rabillo del ojo a Inés...  en estas jornadas, hay que evitar los senderos (cazador de sendero, ni conejero, ni perdiguero)...  A lo lejos, comenzamos a oír el canto de una perdiz... yo le hacia gestos a Inés, y poco a poco, sigilosamente, nos vamos acercando... otro canto... mas a la derecha, cuidado con esa rama que puede crujir, parece que esta en esa pequeña vaguada... otro paso mas... nervios controlados... y allí, reluciente, majestuosa... allí luce la reina del campo, la maravillosa perdiz... le señalo a Ines el lugar, es una estampa única... la belleza de una perdiz con su maravilloso plumaje, en el contraste de una mañana como esta, verde rabiosa, rociera... no podía haber cuadro mejor que este...
Apunto y espero... veo que se mueve pero no rompe el vuelo... se oculta tras un arbusto, y de pronto, rompe ese aleteo que  recuerda al arranque de un motor a reacción...  Disparo el cañón derecho adelantando el tiro unos 30 cms... justo la perdiz pasa por entre unas ramas, y la veo desplumarse y caer a peso muerto.... Bajo el arma y nos acercamos a cobrar tan preciada pieza.  Inmóvil, bella, yace en el suelo perfectamente recogida en un ovillo... La cojo con cuidado y observo a Inés que la mira con cara de sorpresa...  La cuelgo de la cincha y veo que Inés no puede apartar la vista... Me pregunta finalmente, ¿ha sufrido?  Unos segundos de silencio... no hija, ha sido instantáneo... La buena caza es aquella que nos permite abatir la pieza con el mínimo sufrimiento posible.

Pateamos una y otra vez...  altos, colinas y vaguadas, no hay movimiento, de vez en cuando se oye alguna cantar, pero no lo suficiente para poder localizar bien el origen...  Varios Rabilargos nos hacen mas llevadero el camino, saltando de árbol en árbol... Inés pregunta, Papa, a esos no los cazas?  La respuesta, a esos no, son especie protegida.  Le explico que no todas las especies se pueden cazar y algunas, están protegidas porque quedan poquitas.  Inés me responde que le parecen mas bonitas las perdices y que debieran de protegerlas...  Le contesto que hay que cuidarlas, y de todos depende que un día no estén en peligro de extinción.

Poco después, sale una torcaz bastante larga, apunto y casi me regodeo en el apuntar mientras la veo alejarse... disparo con el caño izquierdo (gatillo trasero de mi Ugartechea), cae fulminada.  Un disparo facilón porque se alejaba de mi en linea recta, pero muy largo, 40+ metros...  Desgraciadamente, no conseguimos cobrar la Torcaz, ha caído en una maraña espesa y no podemos acceder...

Al final de la mañana y con un sol impropio de noviembre, llega el lance final, una patirroja que he visto bajar al río muy a lo lejos, sigue allí esperándonos.  Inés me da señales de estar cansada, pero aguanta el tipo sin decir nada...  nada mas acercarnos a los arbustos bajos, sale disparada y cae fulminada de un disparo a 30 metros cruzado de derechas a izquierdas...  De esos disparos instintivos, disparar con los dos ojos abiertos, encare "automático"...

Ugartechea, cartuchos de un tipo y otro, las vainas y las patirrojas

Conclusión, la compañía hizo de esta jornada un recuerdo imborrable, seguramente para los dos.

Caras de satisfacción después de una jornada preciosa en la mejor de las compañías.

En cuanto a la munición:  es muy cara comparando con cargas similares en otras marcas, pero confieso que me quede muy muy sorprendido.  Para jornadas de caza donde el numero de disparos es bajo y hace falta afinar mucho cada disparo, creo que esta munición marca una diferencia mas que notable.

En general me gustan casi todas las marcas de munición (con alguna non-grata excepción), pero en este caso y a pesar del precio, creo que esta munición, sobre todo el Express Long Range, es muy diferente y se nota.  En muchas ocasiones, distinguir la calidad de unos cartuchos de 6 euros la caja a otros de 9 euros la caja es francamente complicado.  Aquí, hablamos de palabras mayores, y si no lo hubiese probado yo, no podría ser así de "definitivo".

Son de aspecto muy atractivo, transmiten sensación de progresividad en el disparo, de plomeo uniforme, y las Express, permiten disparos condenandamente largos.... de esos que hay que guiñar el ojo y afinar....

Son caros, pero donde llegan estos plomos, no llegan muchos otros...  Personalmente, para jornadas de poco tiro, donde cada disparo es una oportunidad, y hay pocas oportunidades, creo que estos, a dia de hoy son un firme candidato a ir alojados en mi recámara y en mi canana.